La torta negra es ese postre que se convierte en un infaltable de la cena, ideal para darle un toque especial a la mesa, o para sorprender con algo delicioso en esos encuentros con seres queridos que se avecinan y vienen llenos de anécdotas, risas y recuerdos. Existen tantas versiones como gustos a la hora de prepararla: desde la clásica torta negra con frutos secos, hasta variantes con cacao o chocolate.
El verdadero secreto de su sabor está en el macerado, una mezcla de frutas, especias y licor (ron o brandy), que debe seguir ciertas pautas para lograr ese gustito. Hoy, en Buenos Sabores, te mostraremos el paso a paso de esta receta para que la disfrutes en casa.

Origen e historia de la torta negra navideña
La torta negra, popular en países como Venezuela, Colombia y Argentina, tiene sus raíces en la cocina europea, inspirada principalmente en el fruitcake británico y el Christmas pudding. Con su llegada a América Latina se incorporaron ingredientes locales como el cacao, la panela, las especias y los distintos licores, dando origen a una versión más húmeda y aromática.
El objetivo de esta receta era contar con un alimento de fácil conservación y larga durabilidad, capaz de mantenerse en buen estado durante semanas o meses, gracias al macerado de frutas, que no solo resistía el paso del tiempo, sino que mejoraba su sabor con el paso de los días.
Macerado de la torta negra
Para el macerado de la torta negra, necesitas tener en cuenta ciertos puntos:
- Prepara la mezcla en un bol de vidrio para conservar correctamente los sabores.
- Mezcla las frutas bien y baña con el licor de tu preferencia (vino, whisky, ron) hasta cubrirlas por completo.
- Conserva en un lugar fresco o en la heladera. Lo ideal es hacer el macerado con algunos meses de anticipación para intensificar el sabor, pero también puedes prepararlo uno o dos días antes.
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Ingredientes:
- 350 g. de harina de trigo.
- 300 g. de azúcar morena.
- 160 ml. de aceite vegetal.
- 4 huevos.
- 25 g. de melaza o papelón.
- 150 ml. de leche entera.
- ½ taza de malta (opcional).
- 50 g. de cacao en polvo.
- 25 ml. del líquido del macerado.
- 20 g. de polvo para hornear.
- Frutas maceradas.
- Puñado de frutos secos (nueces, pistachos, almendras fileteadas).
- 1 cdta. de sal.
Macerado:
- 120 g. de frutas confitadas.
- ¼ de taza de café.
- 1 taza de ron.
- ½ taza de vino.
- ½ cdta. de nuez moscada.
- Anís.
- Clavitos de olor.
- ½ de jengibre en polvo.
- 2 ramitas de canela.
- Cáscara de una naranja.
Glaseado:
- 1 ½ de azúcar glas.
- 2 cdas. de leche condensada.
- 1 cda. del líquido del macerado.
- ¼ de taza de ron.
Para decorar:
- Cerezas marrasquino
- Frutos secos.
- Frutas confitadas.
Preparación de la torta negra
- Para el macerado, coloca todos los ingredientes en un bol, mezcla bien y almacena en un frasco de vidrio con cierre hermético. Reserva en un lugar fresco.
- En un bol coloca la leche caliente junto con la malta, la melaza, el cacao y el líquido del macerado, mezcla bien para integrar.
- Agrega el aceite, el azúcar y los huevos. Vuelve a mezclar y hasta que el azúcar se disuelva.
- Tamiza la harina, el polvo para hornear y la sal. Vierte en el bol anterior y con ayuda de una espátula, mezcla de forma envolvente.
- Escurre las frutas maceradas, espolvorea con un poco de harina de trigo y agrega con los frutos secos al bol.
- Vierte la mezcla en un molde previamente engrasado y enharinado. Lleva al horno a 175 °C por 40-45 minutos.
- Pasado el tiempo, retira del horno y pincela un poco con el líquido del macerado para una textura más húmeda.
- Para el glaseado, mezcla todos los ingredientes en un envase hasta lograr textura cremosa. Decora el bizcocho a tu gusto y finaliza con las cerezas marrasquino, los frutos secos y las frutas confitadas.

Consejos y secretos para una torta negra perfecta
- Escurre bien las frutas maceradas y espolvorea ligeramente con un poco de harina de trigo para que no se queden en el fondo del bizcocho.
- Una vez horneado el bizcocho, pincela con la mezcla del macerado o una preparación de ron y melaza tibia.
- Logra una textura variada en el macerado: pasas, nueces, higos, dátiles, piel de naranja confitada y ciruelas.
- Mezcla todos los ingredientes de manera envolvente para que se integren y lograr un bizcocho húmedo y aireado.
- Hornea a temperatura baja para que se cocine sin resecarse.
Prepara esta delicia, decora tu mesa y sorprende a tus invitados. ¡Agrégale tu toque, hazlo único! Toma fotos de tu creación y comparte en nuestras redes sociales. ¡Porque los Buenos Sabores… No se hacen esperar!